La Gestión de la salud del atleta de élite: Una nueva gestión de la salud de rendimiento integrado y modelo de coaching

Los atletas de élite deben esforzarse por entrenar y competir incluso cuando están enfermos o lesionados. Su motivación debe ser instantánea o impuesta por el entrenador o por las presiones del equipo. Los especialistas en medicina deportiva, por ello, deben alcanzar un complejo equilibrio entre la ética y la funcionalidad adecuada para gestionar la salud y optimizar el rendimiento de los deportistas a su cargo.

Con el nivel de exigencia del deporte en general, donde todos los atletas se mueven en espacios muy cortos de tiempo, y donde las diferencias entre ganar y perder son mínimas, los atletas y entrenadores aislados o con sólo un miembro de un equipo multidisciplinar no son capaces, por sí mismos, de decidir la utilización de una serie de servicios y de cómo aplicar las recomendaciones.

Por estas razones, los autores del presente artículo (1) proponen una nueva gestión de la salud o rendimiento integrado y un modelo de coaching basado en la experiencia de la preparación de los JJ.OO de Londres por U.K.

Según los propios datos de los autores, aun sin publicar, hasta el 80% de los deportistas del equipo británico estuvieron enfermos o lesionados  antes, durante y/o después de los JJ.OO de Londres 2012. Por esta razón creyeron conveniente crear un modelo pragmático de la estructura de los servicios médicos y científicos para los atletas de élite con el fin de facilitar las gestiones entre ellos y prevenir problemas de la forma más rápida y ágil posible.

La propuesta puede resultar interesante y recomendamos su lectura, pero, como la gran mayoría de los deportistas no disponen  de estos medios, vamos a intentar realizar un paralelismo o tomar ideas para adaptarlas a los clubes modestos o atletas amateur.

Históricamente se parte de un enfoque centrado en la lesión reactiva. Desde este punto de vista se considera la salud como ausencia de lesión-dentro del sistema de entrenamiento-. La responsabilidad primaria, por tanto, recae en los servicios médicos para reestablecer la salud una vez se ha perdido, con lo que ello lleva implícito.

La propuesta coherente de los servicios británicos pasa por un modelo reconocido de equipo multidisciplinar de los profesionales de contacto primario en el ámbito deportivo (nutricionistas, fisioterapeutas, médicos deportivos, fisiólogos….). Este entramado de profesionales deberían dibujar un modelo holístico del concepto de “entrenamiento saludable” desde el punto de vista de la comprensión o prevención de lesiones.

Desde el ámbito de la condición física, nuestra gran ventaja podría ser el basarnos en utilizar la metodología de los ámbitos del campo de la salud, basados en protocolos de trabajo (2), (figura 1).

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(Figura 1: tomado de  Cools (3)

El espacio del preparador físico o entrenador como centro  del equipo multidisciplinar, debería estar apoyados en la evidencia científica, como requisito sine qua non adaptarnos a sus sistemas, y con ello hacer posible una evolución de este campo.

Desde este punto de vista, cada uno de los especialistas que trabajen con el deportista (aunque no forme parte de un equipo multidisciplinar en sentido estricto), será capaz de mantener la misma línea de trabajo. Como estos modelos son de doble vía, si conseguimos instruir a los especialistas primarios para valorar el alcance de la lesión y la readaptación al esfuerzo, podremos buscar soluciones de forma mínimamente coordinada.

Para entender esto pondremos un ejemplo muy sencillo. Si el preparador físico o entrenador detecta determinado tipo de problema y se instruye en la forma de solucionarlo o enviarlo al especialista correspondiente ahorraremos tiempo, esfuerzo y dinero. Si éste considera que, por ejemplo, lo que el deportista está sufriendo es una contractura y puede provocar daños mayores, enviaría rápidamente al fisioterapeuta (no a otro especialista) y es consciente, según el protocolo, que debe diseñar las siguientes dos sesiones en una intensidad baja, no realizar trabajos con material de carga y demás, a la larga es tiempo ahorrado porque el deportista estará antes en condiciones de volver a entrenar a una intensidad alta.

En este sentido, el primer paso recomendable sería organizar una estructura de gradientes de riesgo con diferentes colores con los entrenamientos, ejercicios individuales, sistemas de energía, etc , como los que proponen los profesionales de los ámbitos de la salud para solucionar cualquier problema (figura 2) .

Desde este punto de vista podríamos combinar más fácilmente estas variables en el continuum de la pérdida de la salud (de más a menos lesivos) y combinarlos entre ellos a la hora de planificar o compensándolos en mayor o menor medida, o aumentar los descansos en los momentos de mayor probabilidad de lesión con más cantidad de medios de recuperación mecánicos o psicológicos.

Este tipo de propuestas planteadas por Helvar y cols (4) debería tener su continuidad en el resto de ámbitos.

Un ejemplo de una estructura de este tipo de una forma muy simple podría ser el siguiente (figura 2):

Deporte: Natación Ámbito Rendimiento Ámbito Médico Soluciones
Verde: bajo riesgo Volumen bajoIntensidad baja (mantenimiento) Trabajo preventivo Trabajo compensatorio
Naranja: Riesgo medio Máxima utilización material entrenamiento (manoplas, gomas…) Lesiones sobreusoLesiones sobrecarga Aumentar entreno compensatorioAumentar descansos musculares
Rojo: Riesgo alto Alto VolumenAlta intensidad Lesiones sobreusoBajada relativa sistema inmunológico Incremento recuperaciones carácter mecánico

(figura 2)

Este vuelve a ser un modelo de ejemplo sencillo. Pero de esta forma las decisiones de las responsabilidades de cada área y factores de riesgo combinados podrían venir del trabajo previo de un equipo multidisciplinar que hubiese realizado el modelo teórico.

 La idea podría ser profundizar ampliamente en cada deporte basándonos en los mapas conceptuales[i]  que organicemos y sus posibles factores de riesgo (figura 3).

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(Figura 3. Elvar y cols, 2005)(4)

La intención de esta opinión es ayudar a crear un nuevo concepto de entrenamiento. Compartimos con los autores que para muchos atletas, entrenadores y managers, el enfoque integrado de rendimiento para la salud en los atletas de élite es aún un concepto difícil.  No obstante, hay que poner las bases para que los atletas o entrenadores no tengan que tomar decisiones tan aisladas o que los deportistas amateurs tengan una guía, máxime cuando estos últimos usan el rendimiento de una forma diferente (Link al artículo de deportistas amateurs del blog)

Artículo Original

Dijkstra, H. P., Pollock, N., Chakraverty, R., & Alonso, J. M. (2014). Managing the health of the elite athlete: a new integrated performance health management and coaching model. British journal of sports medicine48(7), 523-531.

Bibliografía

  • Dijkstra, H. P., Pollock, N., Chakraverty, R., & Alonso, J. M. (2014). Managing the health of the elite athlete: a new integrated performance health management and coaching model.British journal of sports medicine48(7), 523-531.
  • Elvar, H., Ramón, J., Peña García-Orea, G., Mata, F., Isidro Donate, F., Martín, C., … & DA SILVA GRIGOLETTO, M. E. (2014). Nuevo Paradigma para la Selección de los Ejercicios de Fuerza en Programas de Acondicionamiento Físico para la Salud.PubliCE Standard.
  • Cools, A. M., Struyf, F., De Mey, K., Maenhout, A., Castelein, B., & Cagnie, B. (2014). Rehabilitation of scapular dyskinesis: from the office worker to the elite overhead athlete. British journal of sports medicine, 48(8), 692-697
  • ELVAR, H., COSTA, J. R., MIGUEL, R. A., & MIGUEL, M. (2005). Criterios para la Observación, Control y Corrección de Ejercicios de Musculación para la Salud.PubliCE Standard. Pid426.
  • Moreira, M. A. (2008). Mapas conceptuales y aprendizaje significativo.

[i] los mapas conceptuales, o mapas de conceptos, son sólo diagramas que indican relaciones entre conceptos, o entre palabras que usamos para representar conceptos (5) Aunque normalmente tengan una organización jerárquica y muchas veces incluyan flechas, estos diagramas no deben ser confundidos con organigramas o diagramas de flujo, pues no implican secuencia, temporalidad o direccionalidad, ni tampoco jerarquías “organizacionales” o de poder. Los mapas conceptuales son diagramas de significados, de relacionales significativas; en todo caso, de jerarquías conceptuales.

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