ASIMETRÍAS Y NATACIÓN (y III)

En este apartado, el autor (Sanders, 2013) hace una revisión de cómo las asimetrías podrían afectar al rendimiento. En este sentido, aunque hablemos de resultados, como el propio título indica, hemos de tener en cuenta el principio de la salud y valorar como esas asimetrías y/o desequilibrios  musculares podría afectar al individuo.

Aunque hay escasez de literatura en la que apoyarse para valorar como las asimetrías afectan directamente al rendimiento, en este artículo el autor trata de hipotetizar sobre cómo lo harían. Para ello  se apoya en un modelo sobre los principales factores  que inciden en el rendimiento, coincidiendo plenamente con otros autores (Tella, 2002) y sobre el que está desarrollado el siguiente apartado del artículo.

Desde este punto de vista, el rendimiento estaría afectado por la resistencia y la propulsión. En el caso de la resistencia son el perfil del deportista y su postura los que podrían aumentar la sección corporal, y, por ende, disminuir el rendimiento.

En el caso de la propulsión, son la flexibilidad y la fuerza los que afectarían a la relación frecuencia-longitud de ciclo y a la continuidad de las acciones propulsivas. El control de todos estos factores determinaría  la adquisición de un ritmo más eficaz.

Si profundizamos un poco más en cada apartado, los factores que afectan a la resistencia vendrán determinados por la propia que ofrece el  cuerpo en el agua (de forma, de oleaje y de fricción), pero también del propio perfil del cuerpo del deportista, que podrá variar en función de los estilos y las distancias en las que entrena (Navarro, 2006). Por otro lado, las posturas adoptadas durante el nado, pueden afectar, no sólo al rendimiento, sino también al principio de salud, pudiendo producir asimetrías y desequilibrios musculares. En este sentido, siguiendo la línea de los anteriores artículos, deberíamos realizar trabajos compensatorios en función de los posibles desequilibrios producidos por los diferentes estilos (Jiménez, 1998), y/o en función de otras posibles causas, realizando exámenes kinesiológicos (Lloret, 1999) que nos ayudan a  orientar el entrenamiento y/o adaptar la técnica de nado en función de las circunstancias.

Por otro lado, en el caso de la propulsión, podemos encontrar, según el autor, tres tipos de efectos adversos que podrían afectar al rendimiento:

1.- Efectos sobre el balance rotacional. Aplicando más o menos fuerza en estilos asimétricos en las brazadas, se tiende a causar desalineaciones que habitualmente son compensados con recorridos diferentes, o con movimientos de piernas. En este apartado podrían aparecer errores técnicos comunes como los movimientos laterales de caderas fuera de la línea del cuerpo. En los estilos simétricos, estas mismas desalineaciones se producirían en otros planos (según el autor). En nuestra opinión deberían valorarse las limitaciones físicas derivadas del apartado de la resistencia. Igualmente también podría estar afectada la técnica por un ROM reducido (que estaría conectado con el apartado de la flexibilidad)

2.- Efectos de aplicación de una mayor o menor fuerza en función del lado dominante (o de un error técnico en ese brazo, o afectado por la respiración). Este apartado tendría que ver con la velocidad intraciclo y con la eliminación de momentos no propulsivos. Se debería valorar el déficit de fuerza y los posibles problemas de otro tipo de lesiones que afecten la técnica o el ROM (tendinitis, contracturas…).

3.- Efecto relativo a la fatiga en función del eslabón débil de la cadena. El brazo con menor fuerza (o cualquiera de las limitaciones expuestas anteriormente) se cansará antes, produciendo asimetría en el movimiento y/o desequilibrios musculares.

La flexibilidad, como se exponía líneas arriba, también puede afectar a los problemas de asimetría, según el autor. Un ROM reducido, por diversas circunstancias, puede afectar a los problemas de postura del cuerpo para poder adoptar posiciones que reduzcan resistencia. En nuestra opinión, en función de los desequilibrios producidos por estilos o por cargas externas (Jiménez, 1998), se pueden producir modificaciones estructurales y funcionales de diferentes grupos musculares (Janda 2010), que habría que tratar para evitar lesiones y, en el caso que nos ocupa, descenso en rendimiento. Este tipo de modificaciones estarían referidas a los desequilibrios en las  cadenas musculares, donde unos trabajan en exceso cumpliendo la labor de otros, que no hacen su función.

Una vez comentados los puntos anteriores, el autor analiza todo este tipo de elementos que podrían afectar al rendimiento,  en función de los diferentes momentos y fases del nado en la siguiente forma:

a)      Acciones propulsivas (tirón y empuje): En los estilos asimétricos, los movimientos son inevitablemente de esta línea y, según el autor, la continuidad de las acciones propulsivas facilita las modificaciones del centro de masas y las torques, y de esta forma aparece el desalineamiento del cuerpo (entendemos que partiendo de la posición de deslizamiento). En función del nivel de los deportistas se puede reducir las acciones negativas de pérdida de posición del cuerpo  con mayor o menor facilidad, en base a adaptaciones individuales, o diferentes índices de coordinación (ganando continuidad en las acciones propulsivas).

b)      Respiración: Este momento es una de las claves para los desalineamientos en la técnica e incluso físicos, pudiendo llegar a producir desequilibrios musculares por sobreuso, según los estilos, el modelo de técnica y las adaptaciones realizadas.

c)       Recobro y entrada: Durante el recobro, los miembros superiores están en una fase no propulsiva. En función de la posición de las caderas, la distancia de la línea media del cuerpo y la rotación del tronco  se modifican los movimientos de brazos para colocarlos en la fase de entrada. En estos casos diferentes recorridos pueden afectar negativamente la movilidad de esa zona.

En nuestra opinión, existen muchas asimetrías que podrían producir lesiones, que nos obligarían a bajar rendimiento durante fases agudas. Sería conveniente establecer un programa compensatorio paralelo y/o adaptar las técnicas de competición en aquellos casos necesarios, para intentar evitar este tipo de problemas.

 

Sanders RH. How do asymmetries affect swimming performance? Journal of Swimming Research 2012; 21.1

Referencias bibliográficas:

Ruiz Pérez LM, Sánchez Bañuelos F: Rendimiento deportivo: claves para la optimización de los aprendizajes. Madrid. Ed Gymnos.1997

Hdez Barreda T: Situaciones de entrenamiento en función de las exigencias atencionales que necesita la natación deportiva. En NSW, 2006. nº 1. Pgs 38-44

Tella V: Natación competitiva. Etapas de formación deportiva y metodología. 2002. Apuntes Master AA.AA sin publicar. Valencia.

Navarro F: Propuestas de detección, selección y entrenamiento de talentos deportivos en deportes individuales. I Congreso de talentos deportivos.2003. Las Palmas de Gran Canaria. Ed DGD. Pags

Jiménez J: Columna vertebral y medio acuático. Madrid. Ed Gymnos. 1998

Lloret M y cols: Natación terapéutica. Barcelona. Ed Paidotribo. 1999

Page P, Clare F, Lardner R: Assessment and treatment of muscle imbalance. The Janda approach. USA. Ed Human Kinetics. 2010

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